Es el trámite ambiental más solicitado por empresas industriales y de construcción, y el que más se atora por la misma razón: se intenta llenar el registro antes de tener identificado qué se genera.
Primero la clasificación, después el sistema
Aceites usados, solventes, pinturas, baterías, estopas impregnadas, materiales con metales pesados: la clasificación de un residuo como peligroso depende de sus características y de los listados que establece la normativa aplicable, no del volumen ni de la intuición.
De esa clasificación salen la categoría de generador y las obligaciones que vienen después. Empezar por ahí evita rehacer el expediente.
Lo que viene después del registro
- Plan de manejo de los residuos identificados.
- Bitácoras de generación, con el detalle que exige la normativa.
- Manifiestos por cada traslado, con transportista y destino autorizados.
- Renovación del registro y, cuando corresponda, la Cédula de Operación Anual.
Un punto que sorprende a muchas empresas: los residuos peligrosos solo pueden ser transportados por empresas autorizadas para ese fin. No pueden trasladarse en transporte propio.
Contenido orientativo. Las obligaciones ambientales dependen del giro, los procesos y la autoridad competente en cada entidad.

Equipo Grupo VAD
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